La primera edición de RENMAD UsefulAI 2026, celebrada en Madrid los pasados 2 y 3 de junio, ha reunido a profesionales del sector energético, tecnológico e industrial para analizar el impacto que la inteligencia artificial está teniendo en la gestión y operación de los sistemas energéticos.
Desde ASEALEN hemos participado como aliados estratégicos de un encuentro que ha puesto sobre la mesa uno de los grandes desafíos de la transición energética: cómo aprovechar las herramientas digitales para gestionar sistemas cada vez más complejos, flexibles y renovables.
La inteligencia artificial, de tendencia tecnológica a herramienta de negocio
A lo largo de las diferentes sesiones, ponencias y mesas de debate, los participantes pudieron compartir experiencias y casos de aplicación práctica de la inteligencia artificial en ámbitos como la optimización de activos, la operación de infraestructuras energéticas, la gestión de la flexibilidad, la previsión de mercados o la mejora de la toma de decisiones.
El encuentro evidenció que la IA ya no es una tecnología emergente, sino una herramienta con aplicaciones reales capaces de aportar eficiencia, reducir costes operativos y mejorar la capacidad de adaptación de las empresas en un entorno energético cada vez más dinámico.
Un espacio para compartir conocimiento y experiencias
Además de abordar las principales tendencias tecnológicas, RENMAD UsefulAI 2026 sirvió como punto de encuentro para profesionales de distintos ámbitos de la cadena de valor energética, favoreciendo el intercambio de conocimientos y la creación de nuevas oportunidades de colaboración.
Las sesiones de networking y debate permitieron contrastar enfoques sobre los retos que plantea la digitalización del sector, así como identificar oportunidades para acelerar la adopción de soluciones innovadoras que contribuyan a una transición energética más eficiente y competitiva.
Un reto compartido para el sector energético
Desde ASEALEN consideramos que encuentros como RENMAD UsefulAI contribuyen a acercar el conocimiento tecnológico a los desafíos reales del sistema energético. La creciente integración de energías renovables, el desarrollo del almacenamiento energético y la necesidad de gestionar sistemas cada vez más flexibles exigen nuevas herramientas capaces de optimizar la operación de los activos y facilitar la toma de decisiones.
En este contexto, la inteligencia artificial se perfila como una tecnología con un enorme potencial para mejorar la eficiencia, la flexibilidad y la competitividad del sector. Fomentar espacios de intercambio de conocimiento entre profesionales, empresas y expertos resulta clave para acelerar la adopción de estas soluciones y avanzar hacia un sistema energético más resiliente, digitalizado y preparado para los retos de la transición energética.